De la Serie "Metatrancas Fotográficas" 003. Infladores.
"Apaga el radio, quítale la antena y recoge el cable: a mí tú no me engañas, tú eres el gerente del parque inflable, Inflador!!" Modubbue Osaín del Monte.
Inflar es un verbo que además de significar llenar el interior de un cuerpo flexible con alguna sustancia, sea, por ejemplo, aire o gas, provocando que este aumente de volumen y tamaño, se refiere a presentar hechos con más relevancia de la que tiene. Inflador, se convierte entonces en un alguien que exagera mintiendo. En casos más graves y gracias al regodeo en la inflación, estos se convierten en seres bastantes engreídos, creyéndose personajes importantes y casos ya trascendentales en los que la infladera llega a niveles de presumir de títulos y categorías que no existen. Es muy penoso, más aún, cuando por falta de conocimiento, hay un "público seguidor, fanes, believers" que alimentan a estos infladores, provocando así su status y sensación inflada exitosa. Hablo de infladores, porque en el caso del arte, la metatranca, que es lo que nos atañe, juega un papel preponderante a la hora de la inflación, es una de las herramientas fundamentales. Según la siguiente lista que tenemos hasta ahora, la Metatranca pura + Metatrancas Conceptuales pueden ser resumidas en una concisa palabra: INFLADERA, creando la fórmula perfecta para estos personajes infladores, conceptuales, en fin... "artistazos", con quienes hay que lidiar, simplemente, cultivándonos y valorando el verdadero arte, que nos hará ver y decir (como mismo comenzamos, nos vamos, con Osaín del Monte) :
De la Serie "Metatrancas Fotográficas" 002. Pajas Mentales, Metatrancas Conceptuales. Esta es la segunda parte de una serie que empecé van a hacer casi ya dos años pero que por razones de la vida, lugares y situaciones, nunca terminé. Ahora chequeando, me encantaría continuarla y pues aquí les va. El link de la anterior está a continuación, para que entiendan un poco la relación de lo que vendrá. https://dejalaquesigaandando.blogspot.com/2016/01/001-de-la-serie-metatrancas-fotograficas.html Si ya estamos al día, pues seguimos con la parte 2 :-) . De la Serie "Metatrancas Fotográficas" 002. Pajas Mentales, Metatrancas Conceptuales.
Todo está en la mente. A veces te repites una misma cosa y por muy absurda que sea, te la crees, terminas defendiendo esa "gran verdad" y hasta puedes morir por ella. Si hablamos de conceptos, la cosa se vuelve interesante. Parafraseando una famosa cita que muchos cubanos conocemos: "El Concepto es el Concepto y sin Concepto no hay Concepto", es tramposa, pero ahí se encierra mi planteamiento de hoy. Aunque parezca trabalenguas, creo que es necesario comentar sobre (jejejejeje) el concepto del Concepto, aunque esta vez estoy intentando llegar a una definición de concepto: Esta palabra, viene del latín conceptus, a su vez del verbo concipere y se refiere a la formación de pensamientos en la mente y como a partir de esto concebimos ideas y significados, partiendo de nuestras experiencias, apreciaciones y contextos; que posteriormente verbalizamos. El concepto entonces se convierte en algo subjetivo, ya que cada quien tiene sus propias ideas, y eso está bien, nos hace seres individuales y permite la diversidad. A lo que voy, y en eso está el peligro, hablando de metatrancas, es que los seres metatrancosos, utilizan la trampa de los conceptos, para validar sus opiniones y sus propios conceptos, por muy absurdos que parezcan, y es que... si son subjetivos ¿quién los va a discutir? Son sus visiones sobre el mundo!!! En este punto en que los conceptos del arte están asociados solo a un juicio u opinión subjetivas han provocado que muchos farsantes se enganchen para hacerse artistas, y si no los entiendes, pues no agarras la onda, no comprendes su arte y quien está errado entonces eres tú, no el "gran metatrancoso y conceptual artista". Hay casos en la historia del arte, en que movimientos artísticos, rompen con los cánones establecidos, se rebelan y surgió así arte diferente. Eso tuvo y sigue teniendo cabida y hay artistas excepcionales. La tristeza que me da a veces, es el surgimiento de los que conceptualmente justifican errores constantes, falta de conocimiento y habilidad, entre otras cosas; y lo peor es que son muchas veces legitimados por otros que tampoco saben, pero que están en frente de instituciones importantes y no están preparados para valorar, porque... ok... el arte... es subjetivo? En mi propia opinión (y concepto), todo arte, tiene que tener un estándar de calidad, y claramente reflejará conceptos e ideas, del artista, de situaciones y más, pero creo que el concepto, no debe ser una barata justificación para cosas mal hechas.
Dos versiones de una misma canción: "Por si vuelves" o "Si vuelves", de la autoría de Marta Valdés. Una obra sencilla en su lenguaje al referirse a ciertas condiciones para determinar una reconciliación o retorno en una relación amorosa, abogando a todos los pros y pidiendo paz, por encima de lo negativo y de los reclamos; engrandecida musicalmente con la melodía exquisita que tiene (que para mí es la joya de esta canción) y la armonía que la sostiene.
Por Si Vuelves
Si vuelves,
vuelve para que la vida pueda florecer,
no para el hastío,
no para el reproche,
no para el torpe anochecer contigo, sin tí...
Si vuelves,
vuelve para amarnos en las cosas más sencillas,
como el árbol, el camino,
vuelve..
¿Cómo hablar de nuestro amor?
Ya viejo amor, cierto amor.
Si vuelves...
Quise compartir dos versiones a continuación: Una de Pablo Milanés, de los años 80, y otra de 2015 de Haydeé Milanés en su disco "Palabras", que justamente hace homenaje a Marta Valdés. Ambas tienen un respeto absoluto a la canción tal y como es, pero claro, con lo personal de cada intérprete, de los arreglos de cada una, inyectando a la canción de distintas atmósferas, de colores, de otra clase de intimidad, y en común, cada una a su manera, transmite ese final de puntos suspensivos, de dudas, de saber si el reclamo y las condiciones serán tenidas en cuenta para comenzar otra vez, si se regresa, si se vuelve...
Si vas a versionar una canción muy conocida, tienes que hacer un trabajo consciente y saber lo que conlleva. Hay que pensar en una balanza: hasta que punto le vas a aportar a la obra conocida, y por otro lado, hasta que punto la vas a respetar. Es importante ese equilibrio para lograr un resultado feliz. En el caso de las piezas de los Beatles, que son bien famosas y además sumamente sonadas y versionadas, se hace más atractivo, es una especie de reto. Pensé en escribir esto al escuchar una versión de "And I Love Her" (John Lennon -Paul McCartney) del disco del pianista Brad Mehldau, 'Blues and Ballads' (2016). Una versión de mucha paz y reflexión, sin pretención, que a su vez respeta y mantiene esencias de la versión original. Pero me puse a recordar otros trabajos discográficos de Brad Mehldau, en donde ha versionado también canciones de los Beatles, como "Blackbird" o "Mother Nature's Son". Y finalmente pensé: pues mejor las comparto las tres, ya que son versiones instrumentales lindas de estos temas tan conocidos y reflejan el respeto y admiración de Brad por los 4 de Liverpool. Espero que las disfruten y aprecien:
Una canción sutil que con mucha ternura hace llevadero algo que podría ser muy triste. Entonces, con un lenguaje directo y sencillo lo minimiza y lo cuenta atractivamente. "Una Pena", de Marta Gómez, me parece una canción muy apreciable, en donde la letra, la música, la interpretación y el arreglo conspiran para transmitir esa sensación de paz, aceptación y una bella manera de sobrellevar cosas desafortunadas que pudiesen sucedernos.
Una pena
Tengo una pena, no te preocupes, es una pena pequeña,
si no la nombro quizás se vuelva una pena de veras.
Tengo una pena, no te entristezcas, es una pena apenas,
si no la siento tal vez se pierda y se enmudezca mi pena.
No le hagas caso, es que esta pena se ha metido por mi piel,
no la distraigas, que es de esas penas que se marchan sin querer.
Si tú la quieres, yo te la presto, es una pena sin pena.
Si no la miras, quizás se vuelva una pena ajena.
Y con los años se irá apagando esta pena sin verla,
si el tiempo vuela, quizás se muera como las penas de vieja.
No le hagas caso, es que esta pena se ha metido por mi piel,
no la distraigas, que es de esas penas que se marchan sin querer.
Es de esas penas que se quedan sin nombrar,
de las que vienen y van, es una pena cualquiera,
Es una pena de esas penas que se quedan sin canción,
Desde lo más simple se puede transmitir mucho. Esta canción: "Confesión del Viento", con letra de Roberto Yacomuzzi y música de Juan Falú, me produce un montón de sensaciones y me parece brillante en su manera de plantear su mensaje. Recreando un diálogo íntimo, de confidencia, con algo tan cotidiano e imprescindible como lo es el viento, deja un aprendizaje dentro de la misma canción. Una confesión significa muchas veces una declaración que te hace reconciliarte con lo que sientes, con lo que te perturba. El viento, que puede ser desde una brisa paradisíaca hasta una peligrosa y mortal tormenta o tornado, aquí está personalizado como un ente penando, quebrado en un estado de depresión, y eso es muy simbólico e interesante. La confesión de sus culpas, los elementos que describe y que repite dentro de su desahogo, que le fueron irreparables, con los que tiene que lidiar, por ser lo que es, "el viento", lo hacen sentirse devastado, como menciona la canción, como un fantasma, de la pena. En un climax de la canción, en la que se le pregunta al viento por los hombres, el viento responde en una especie de queja y crítica:
“el hombre ha de luchar
para conseguir los clavos
en vez de hincarse a rezar
para olvidar sus quebrantos
o de sentarse a esperar
regalos eleccionarios”
Y claro.. la canción te lleva a eso, porque si el propio viento, tiene que lidiar con sus culpas, con las cosas que no puede controlar o cambiar, porque nada es perfecto, porque lo malo inevitablemente sucede, entonces ¿quién es el hombre para estar esperando que las cosas le sucedan por una "gracia divina"? Es una onda: "Uuuff con tantos problemas que tengo yo siendo el viento, que no jodan los hombres esperando que las cosas le caigan del cielo, aguardando por milagros o "regalos eleccionarios". Ante eso, dentro de la misma canción, no hay respuesta para el viento, porque evidentemente, él, con su sabiduría, tiene toda la razón:
Me sorprendió la respuesta
pero no quise atajarlo,
pues cuando lleva razón
vaya!, vaya quién quiere pararlo!
Es un texto muy sugerente, con un lenguaje simple y directo. La repetición, el juego con los elementos que se describen, las acciones, los momentos y las palabras se van mezclando y generando la atmósfera necesaria para llevarte al planteamiento sobre el hombre, que para mi es lo más importante ahí. Además es excelente la música que acompaña y apoya al texto, la reiteración de notas en la melodía, que ayudan a esa sensación de enumerar y el sentido de queja, tristeza y melancolía que transmite en las otras partes. Este arreglo a continuación, con los susurros, la atmósfera, la interpretación de Liliana Herrero es muy acertada y nos conduce hacia toda la idea de la confidencia del viento, el aprendizaje y exteriorización de esta experiencia.
Las realidades, los lutos, lo que nos sucede en la vida, tenemos que afrontarlos, creo que es lo mejor que nos deja esta confesión del viento.
CONFESIÓN DEL VIENTO
El viento me confió cosas
que siempre llevo conmigo,
me dijo que recordaba
un barrilete y tres niños;
que el sauce estaba muy débil,
que en realidad él no quiso,
que fue uno de esos días
que todo es un estropicio.
Me dijo que los pichones
a veces de apresurados
caen al suelo indefensos
y él no consigue evitarlo.
Me habló de arenas de agosto,
de cartas de enamorados,
del humo en las chimeneas,
del fuego abrazando el árbol.
Iba cargado de culpa
y seguía confesando.
En su lomo de distancias
no cabalgaba ni un pájaro.
Era un fantasma ese viento,
un alma en pena penando
y en ese telar de angustias
tejió sus babas el diablo.
Me dijo que recordaba
que en realidad él no quiso,
a veces de apresurados,
un barrilete y tres niños.
Me habló de arenas al cielo
y chimeneas al piso,
de cartas de enamorados,
que todo es un estropicio.
Era un fantasma ese viento,
tejió sus babas el diablo,
iba quebrado de culpa
y no consigue evitarlo.
En ese telar de angustias
el fuego abrazando el árbol,
el sauce estaba muy débil
y seguía confesando.
Le pregunté por las chapas
del techo de los de abajo,
Dijo: “el hombre ha de luchar
para conseguir los clavos
en vez de hincarse a rezar
para olvidar sus quebrantos
o de sentarse a esperar
regalos eleccionarios”.
Me sorprendió la respuesta
pero no quise atajarlo,
pues cuando lleva razón
vaya!, vaya quién quiere pararlo!
Era un fantasma ese viento,
era un fantasma....
El viento me confió cosas que siempre llevo conmigo..